Decidió ir a la pasarela y abordar la nave. Todavía había cierto olor a los nanosoldadores, pero la nave era preciosa por dentro, pasillos amplios, cuadros de mando funcionales, guias interactivas para las tripulaciones, que no se conocían la nave como el.
No pudo resistir la tentación y cogiendo el turboascensor subió al puente. La estancia le era familiar, había estado unas cuantas veces en el simulador, en un puente holografico, pero esta vez era distinta, era de verdad. Se sentó en su silla, en el centro de puente y apretó el control de la pantalla. Esta se volvió como cristal, y dejo ver el espacio, mas haya del dique seco. Se sintió tentado de apretar los controles de los motores, y sacar el Belerofonte a dar una vuelta, pero se resistió, no estaba desacoplado y los motores del crucero son capaces de mover toda la estación espacial, y eso le costaría su puesto.
Tras salir del puente, y de la nave, se logro controlar los nervios que tenia y decidió ir a su apartamento a prepararse para la ceremonia.
sábado 12 de mayo de 2007
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